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11/10/12
Por una desmitificación del pan lactal!
Una de las virtudes del trabajo de oficina, además de que trabajo en una oficina, es que puedo conocer la cultura kiwi desde una nueva perspectiva: la de la oficina.
En estos casi dos años en el diario he visto pasar muchas cosas, oído otras tantas, pero nada me ha asombrado de la manera que me asombró lo que sucedió algunas semanas atrás.
A la hora del almuerzo muchos de nosotros llevamos algo "improvisado" desde casa. En cualquier lugar del mundo gente que no tiene nada para almorzar al día siguiente en la oficina se lleva sanguchitos, frutas, yogures, rejunte de restos sin coherencia... no es novedad y pasará forever and ever. Pero el otro día me asombró lo que una compañera llevó de almuerzo.
Acá se acostumbra poner cualquier cosa "on toast", es decir, en una tostada de pan lactal. Como acá el pan lactal es moneda corriente , accesible y básico en cualquier casa, es lógico que se use de base para cualquier comida. Puede ser cubierto con queso, tomate, atún en lata, palta, pollo, jamón, fideos en lata (si... fideos enlatados), porotos en salsa enlatados (sisi... es eso que leiste), etc. Generalmente el pan es tostado, luego untado con manteca/margarina (será para hacerlo menos pastoso, yoquesé!) y finalmente se le coloca alguno de los ingredientes mencionados, o combinación de ellos.
Pero el otro día, mi compañera de laburo le puso (de abajo hacia arriba):
- tostada
- manteca
- banana en rodajas
Si!! La muy kiwi le puso banana!! A un pan!! que tenía manteca!! Mentendes?!
A mi cara de sorpresa y pregunta (y repregunta) sobre porque almorzaba eso, otras dos compañeras se sumaron a la conversación con las frases "Yummy! hace mucho que no como eso" y "Si, es exquisito!"
No es que yo me crea Narda Lepes... pero sé que hay algo malo en esa combinación! No se qué... pero sé que pan con manteca y banana no está bien! Y menos para almorzar!
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12/7/11
Daño colateral
Con esto de la mudanza el más afectado fue Garay. No entendió nada el día que nos mudamos, y nos vio pasar miles de veces cargando cosas, muebles, cajas y saliendo raudamente en el auto... para volver a la hora y media y recomenzar la carga de los vehículos. Para las 18hs, cuando fuimos por última vez a Mataura, Garay estaba con hambre, sueño, ataque de nervios y demás cosas del stress gatuno. Suponemos que presentía que en esas idas y venidas el iba a terminar involucrado.
Y así, en el ultimo viaje, antes de entregar las llaves y cerrar por última vez la casa, Garay esperaba en su cajita porta-gato (ustedes saben... esa que es de plástico, diseñada para llevar gatos de un lado al otro) dentro del auto. Los primeros 5 minutos maulló medio preocupado, pero después se empezó a calmar. Cuando paramos a cargar nafta se volvió a alterar, pensando que ya había terminado el paseo. Ni bien reanudamos el viaje Garay reanudó sus maullidos.
A la casa se adaptó bien, una vez que encontró donde dormir al sol, donde esconderse y donde afilar sus uñitas. Creo que extrañó su espacio al principio, porque en la otra casa su comida y piedritas estaban en el lavadero (que era un cuarto separado) y no en un rincón donde pasa todo el mundo, como ahora.
Lo que sí, cada vez que abríamos un auto, Garay se subía de un salto y era muy dificil sacarlo. Era como que quería volver. Y se subía a cualquier auto: vino el dueño del campo a saludar y antes de irse tuve que ayudarlo a bajar a Garay de su camioneta. Era una mezcla de ternura, bronca y culpa.
Pero eso ya pasó. Garay ya sabe en que sillón tiene que dormir la siesta, donde está la comida, por donde salir y por donde entrar a la casa y no se sube más a los autos. Quizás esto último se deba a que en uno de sus intentos de fuga, accidentalmente le agarré la cola al cerrar la puerta... pero es más lindo decir que en realidad es porque se siente cómodo en casa.
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8/7/11
Mi día gitano
Como suele suceder en este blog, desaparecí por un tiempo sin que nadie supiera la razón y vuelvo, así, sin previo aviso y con una excusa o historia que justifiqué mi ausencia. Para seguir con esta tradición, paso a detallar que sucedió en mi sentida ausencia.
Como es de público conocimiento, Juan estaba buscando otro trabajo ya que nuestros jefes no sólo se separaron, sino que también vendieron las vacas, los tractores y por poco a nosotros. Afortunadamente Juan encontró trabajo cerca de Gore, en otro tambo, y ahí empezó la odisea de trámites de nueva visa, de buscar muebles, de ver que nos faltaba y de organizar la mudanza.
Por suerte, los trámites salieron bien (a pesar de algunas desinteligencias por parte de nuestro gobierno argentino), los muebles se los compramos a Smith (todo lo que estaba en la casa... y cuando digo todo es TODO, exceptuando lavarropas y aspiradora), lo que faltaba se solucionó comprándolo, y sólo quedaba la mudanza... y fue un caos.
Nos mudamos el 1 de Junio, día que se conoce como el "Día gitano". y se llama así porque ese día empieza el nuevo año para los tambos, entonces todos los que cambian de lugar se mudan... a la vez. El 1 de junio las calles, rutas y campos se llenan de autos con trailers atestados de cosas, desde camas hasta freezers; de camiones llenos de vacas; de gente con todo a cuestas entrando a una casa a la vez que de esa casa alguien sale con todo a cuestas.
Afortunadamente, la casa donde nos mudamos ya estaba vacía, y la gente que entraba a nuestra (ahora) ex casa no lo hacía hasta unos días más tarde. Pero aún así nos llevó dos autos, un trailer techado, una recarga de celular, dos tanques de nafta, 5 viajes ida y vuelta y casi 12 horas para mudar todo desde Mataura hasta Chatton Corner. Y no fue porque somos valientes, sino porque no existe compañía de mudanzas en Gore, o donde alquilar camión o símil. Así que como el caracol, lentamente y con la casa a cuestas. Y todo para despertar al otro día en una nueva casa, un nuevo trabajo y decenas de cajas, bolsas y muebles esperando su nueva ubicación, sin teléfono, Internet o diclofenac para el dolor muscular.
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9/5/11
Cuando estás en esos días...
Hace un año y medio que estoy viviendo acá. No, lo voy a hacer más dramático... Hace casi dos años que estoy viviendo acá. Y en ese tiempo, nunca NUNCA pude comprar las toallitas femeninas correctas.
Cuando estoy frente a la góndola me siento como una preadolescente, que no sabe que llevar, que no quiere preguntar por vergüenza, que no sabe cual es la diferencia entre las marcas, las alas y la cantidad de pavadas que le escriben a los paquetes.
Por más que me guíe por esa tabla que dice lo de las alas y "para que días" son, siempre le erro. Una vez compré unas muy finas, finas como una carilina, que no sé que uso podían tener. Peor la vez que compré unas que eran tan grandes, y tan anchas, que no sé si son más útiles para limpiar la mesada que para "esos días". Y no son pañales... porque una vez agarré un paquete de esos de incontinencia femenina, y por suerte me di cuenta antes de llegar a la caja. Y la vez que compré las que necesitaba, las que eran justo lo que buscaba, no me dí cuenta y tiré el paquete, así que cuando fui a reabastecerme, me volví a confundir y traje otra atrocidad.
No es fácil ser mujer, y menos en esos días, que encima que te sentís para la mierda, abrís un paquete de toallitas y descubrís que no tiene alas, que tiene el alto del Manual Santillana de 7º grado y el ancho de la 9 de Julio.
Y ni me hagan hablar de los tampones! Acá es el paraíso del tampón con aplicador. Sisisisisi suena gracioso, y dejo los comentarios de este post abierto para que tooodooos los malpensados o los que tienen un chiste fácil dejen su decir.
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3/5/11
El aprendiz
A mis tareas habituales en el trabajo, se les sumó la de ser un "ejemplo del trabajo de un diseñador", y tener todos los lunes a mi lado a George, un pibe de 16 años, flacucho, medio colorado y por el momento, tímido.
Una escuela secundaria de Gore se comunicó con el diario para averiguar si uno de sus alumnos podía venir al diario a hacer prácticas... o algo así. La cosa que este pibe quiere estudiar diseño, entonces lo mandaron a mi lado para que vea en que consiste la tarea del diseñador. Cuando me dijeron, mi mayor preocupación era que la gente del colegio y el pibe supieran que el inglés no era mi lengua madre. Aceptaron sin problemas, aunque creo que el tema era que no hay muchas más lugares en Gore para que el pibe viera que hace un diseñador.
Si bien a esta altura de mi estadía hablar en inglés ya no me da tanta vergüenza, cuando tengo que hablar con alguien y sé que esa persona va a estar mucho tiempo conmigo, me da pánico escénico y hablo peor que Apu de Los Simpsons. Así que por más que le dije a George que si no me entendía por como hablaba, o por mi acento, o porque las palabras que uso no tienen sentido, me avise y empiezo otra vez, o buscamos ayuda, me parece que el pibe tiene más vergüenza que yo y no caza un fulbo de lo que le explico.
Así, la compañía de George me ha ayudado a descubrir que todo lo que sé de diseño, lo sé en perfecto español. Espero que mi terminología diseñística en inglés mejore, o que el pibe aprenda español rápido, porque a este ritmo el flaco se va a pudrir y va a estudiar abogacía, donde se hace plata de verdad y los extranjeros rara vez pueden ejercer.
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30/4/11
El fin de una era
Ah! creo que no les conté, pero dejé por completo mis actividades tambísticas para dedicarme de lleno a ser empleada part time del diario y las tareas de ama de casa. En un rapto de total hartazgo, cansancio, y con un poco de premeditación, decidí que las vacas, vaquitas, ordeño, y demás pormenores de la actividad ya no eran para mí, y presente mi renuncia formal a ambos jefes (porque ahora viven separados... ya les conté!).
En fin, sin bien no puedo asegurar que nunca never jamás again estaré en contacto con estas criaturitas de Dios, y recibiré un pago por ello, les puedo decir que por el momento las historias de terneros, mangueras, cuatriciclos y demás serán a modo anecdótico, basado en hechos reales, y sólo eso.
Ha sido un grato y oloroso (así, sin d) momento de mi vida. Quiero agradecer a todas las vacas y terneritos, sin cuya ayuda este blog no hubiera surgido ni s hubiera nutrido de tantas historias. A los Smith, por demostrar que mientras les ordeñen las vacas, cualquiera entra a su tambo. A Juan, por haberme enseñado tanto; gritado un poco; soportado mis lágrimas de dolor, cansancio y bronca; trabajado de más para que yo sufra un poco menos y demás cosas que solo alguien que te ama puede tolerar en ese ambiente de trabajo.
Che,,, pero este blog sigue! Por que yo sigo en Kiwilandia, y mis aventuras y desventuras parecen eternas.
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8/4/11
El que avisa...
Acá hay un señor que es conocido como "The Moon Man" (el hombre de la luna... o algo así). A grosso modo, lo que hace este señor es predecir el tiempo (del clima) en base a la luna. Y después del terremoto de Christchurch de fines de febrero, salió a decir que él había predicho tanto ese como el terremoto anterior (de septiembre de 2010). Y para rematarla, dijo que el 20 de marzo iba a haber otro terremoto, en la isla sur.
Si bien no hubo pánico generalizado en esta zona, lo que si hubo fue esa sensación de que podía llegar a pasar. Muchos prepararon el kit de emergencia, otros se fueron de la zona de Christchurch, algunos hicieron planes para estar en lugares "seguros" en esa fecha... Nadie quería creer que fuera posible, pero nadie quería pensar que había tenido la posibilidad de estar preparado y la dejó pasar. El terremoto de Japón y el tsunami, con la posterior crisis nuclear asustó a todos y creo que todos pensamos "esta zona se sigue moviendo, y no sabemos que puede pasar más adelante". Todos esperaban silenciosamente que pasara el 20 de marzo y que Moonman quedará como un loco aterrorizador de masas.
Por casa, la única preocupada era yo. Ni comenté esto a los amigos y familia en Argentina para no traspasar este miedo entre irracional e infundado. Por más que Juan me explicó las ventajas de vivir lejos de la ciudad, la comida, como hacer un baño provisorio, y demás, yo seguía preoucpada.
Durante días temí en secreto que el terremoto llegara, y fuera por acá cerca, y nos afectara y nos quedarámos sin agua. Mi TERROR era quedarme sin agua... en serio... sólo el agua. Sabía que Juan, cual Locke, podría proveer de comida, cocinarla de manera argentina (con fuego), defenderme de los males... y las necesidades fisiólógicas no son problema cuando estás rodeado de hectáreas de verde campo... pero la falta de agua me daba terror! Así que, días antes del temido 20 de marzo, no pude con mi genio y compré un bidón de 6 litros de agua. Era lo mínimo que se aconseja: tener agua para 3 días, a razón de 1 litro por persona.
Obviamente, la compra fue inútil: no sólo no hubo terremoto, sino que Juan me mostró los dos tanques de quichicientos litros de agua que hay en casa, los cuales superaban en cantidad a los litros necesarios para sobrevivir.
El 20 de marzo pasó tranquilo y quietito... hasta que cerca de las 22hs se registró un movimiento sísmico importante cerca de Christchurch. ¡¿Será conocimiento o será suerte del Moonman?!
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5/4/11
Acá hay gato encerrado
Entre las cosas que sucedieron mientras NO escribía en el blog, les puedo contar que hemos agrandado la familia y Garay llegó a casa.
Garay es un gato, machito, de dos meses de vida. Hace las típicas cosas de gato, y nos divertimos molestándolo, mirando que hace, sacándolo de los sillones para que no los destruya con sus uñitas, sacándolo de las cortinas para que no la destruya con sus uñitas, sacándolo de las sillas para que no las destruya con sus uñitas... en fin, lo típico que hace uno cuando tienen un gato nuevo en su casa.
Me había desacostumbrado a tener un gatito. Antes de venirnos teníamos a Zamba, la mejor perra Airdale Terrier del universo. Y pensaba hacer una lista de los pros y los contras entre tener un perro o un gato, pero todos saben cuales son. Principalmente, los gatos son más independientes e interesados, y los perros son más cariñosos y poco auto-suficientes.
En fin, acá el tema es que siento que he traicionado a Zambita, y que he adoptado un gato... un vil felino... y cada vez que veo esta publicidad en la tele me acuerdo de ella y creo que si se entera va a decir "traición!"
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30/3/11
Semanas de locura y pánico en Gore
Estas últimas semanas estuve tan pero tan pero tan ocupada que se me ocurrieron miles de cosas para contar en el blog pero no tuve tiempo de hacerlo. Y ahora que tengo tiempo, me olvidé todo lo que atentamente observé y traté de memorizar. Sólo sé que fueron semanas de mucho trabajo en el diario, y que algo más pasó, y que después ordeñé, y después terminé... y acá estoy.
Todo comenzó con una idea para atraer más publicidades al diario, que se transformó en un mega proyecto, que se juntó con el especial anual de comienzo de la temporada de rugby, con mi vida personal, trámites de visa y la vida social. El resultado: días que estuvieron llenos de cosas, que parece que uno no tiene tiempo para nada, y que cuando se vuelve a la rutina, uno no recuerda que era tanto lío.
Para atraer mas publicidades surgió la idea de hacer un suplemento especial que se llamara "proudly Local", que hablara de la ciudad y la gente pudiera tener mini notitas ahí promocionando su orgullo y calidad local. Necesitábamos que se vendieran 8 páginas de publicidad para que se aceptara en la oficina central. Terminaron siendo 24 páginas, en un diario casi sin precedentes de un total de 48 páginas! Así que fueron 15 días eternos de hacer avisitos, de leer "hacé el logo más grande", "hay mucho espacio", "podés hacer algo para que no se me noten las raíces del pelo" (juro que eso es verdad).
Para cuando terminamos, tuvimos que hacer el especial de rugby local. Así que una semana de "hacé el logo más grande", "hay mucho espacio", y demás gansadas que cualquier diseñador debe escuchar.
A la par, entrevistas de trabajo de Juan, averiguaciones de traducciones, pasaportes, permisos, muebles y demás. Y, a su vez, cenas de recaudación de fondos, asados, torneos de fútbol, garage sales... en fin, un loquero.
Pero estoy de vuelta... y por suerte, todo ha salido de maravillas.
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7/3/11
Cosas que me pasan solo a mí II
Estaba sentada en mi computadora, en la oficina, cuando la recepcionista (una señora de unos 60 años) se me acerca con un papelito y me pregunta "Tengo está palabra en español, ¿podrías traducirla?". Agarré el papel y tremenda sorpresa me llevé cuando en vez de leer "auto", "preciosa" o la típica gansada que me hacen traducir, leo "sandinista". Inmediatamente la miré a la señora y le pregunté de dónde había sacado ese término, ya que sabía que hacía referencia a un integrante de una guerrilla o movimiento armado.
Tremenda sorpresa se llevó la señora (lo pude ver en su cara) cuando utilicé el término "guerrilla"... o quizás porque yo sabía de la existencia y el nombre exacto de la misma.
Ante sendos asombros, cada una dio su explicación. Ella había encontrado el término en un tema musical, donde había un discurso en español integrado al mismo, y según ella mi definición era acertada en ese contexto. Yo le expliqué que en América Latina los grupos armados o guerrillas son frecuentes, ya sean para enfrentarse a los presidentes, gobiernos militares, etc.
Ambas quedamos contentas con nuestras explicaciones, pero yo quedé tranquila: lo primero que pensé cuando vi la palabra fue "¿De qué carajo se tratará un aviso clasificado que tiene la palabra sandinista?"
Para los que como yo tienen una vaga noción de que es "sandinista", o en su defecto, no tienen la menor idea, tiene la explicación acá.
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3/3/11
Cosas que me pasan solo a mi
Estaba en la oficina, frente a la computadora, desquiciada, tratando de mandar todos los avisos a la central que está a mas de 200km. a tiempo para que al otro día Gore tenga su diario, rodeada de papeles, bandejas, fibrones, cables y nervios que me hacían sonar las tripas, cuando por la puerta entra tranquilamente el único tipo de la oficina, relajado de su hora de almuerzo, y me pregunta "¿Vos estacionaste en un zona donde está prohibido estacionar?".
"¿QUÉ?" le pregunté, y traté de volver a mis pasos, antes del desquicio que estaba viviendo. Como todos los días que trabajo, había llegado 8.27am, doblado en la esquina, estacionado el auto, apagado el mismo, me bajé, cerré el auto, lo volví a abrir para apagar las luces, lo cerré y me fui a la oficina. En ningún momento había indicios de que MI lugar seguro para estacionar (porque sé estacionar ahí y sacar el auto de ahí) estuviera en falta.
"Hay unos conos de prohibido estacionar frente a tu auto. Quizás lo pusieron después. Espero no te hagan multa". Y esa última palabra fue una cuchillada. Multa, lo que me faltaba. Una multa implicaba trámites, conversaciones en inglés, averiguaciones, una mancha negra en mi historial de inmigrante, explicaciones a Juan... no.... una multa no!
Así que dejé todo como estaba, salí corriendo y allí estaba mi autito, en el exacto lugar donde lo había dejado, con unos conitos naranjas con el signo de no estacionar certeramente ubicados sobre la vereda indicando el comienzo y final del coche... y sin multa. Lo saqué de ahí, lo estacioné donde pude, como pude y volví a mi pequeño rincón de stress.
Al entrar mi jefa me preguntó "¿Y? ¿te habían dejado multa?" a lo que respondí "No... pero si me dejaban una, me conseguía un traductor oficial y me iba a quejar a la municipalidad!"
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25/2/11
Ladies night out
Luego de idas y venidas, las "chicas argentinas" logramos coordinar francos, autos y niñeras y salimos a la ajetreada vida nocturna de Gore. El selecto grupo estaba compuesto por: la veterinaria (que trabaja en un tambo, ordeñando), la madre primeriza (que tiene un niño de 9 meses), la diseñadora (joyas/web/cocina/etc) y la diseñadora/farmer/etc. (siendo yo esta última).
Como contaba, logramos ponernos de acuerdo y aprovechando el franco de la veterinaria y que su novio estaba de vacaciones en Argentina, planeamos una salida "sólo chicas". A su vez, el novio de la diseñadora y el mío se pusieron de acuerdo y fueron conductores designados, así podíamos beber todas sin preocuparnos por manejar luego. Así que nosotras bebíamos y reíamos en Gore, mientras ellos comían y tomaban gaseosa en mi casa.
A la salida me remito. Luego de meses sin vida social nocturna fuera de una farm, nos tiramos el placard y medio catálogo de Revlon encima. Salimos HERMOSAS, mucho taco, mucho rimmel, mucho perfume. Nos reunimos 8pm en el bar/restaurant de Gore (y digo así porque hay un único restaurant en Gore). Conversamos en perfecto español, riendo a carcajadas, mientras los restantes comensales nos miraban de reojo. Para cerca de las 10.30pm ya habían levantado algunas sillas sobre las mesas, lo cual en cualquier lugar del mundo quiere decir "estamos cerrando". Pagamos la cuenta y salimos a la calle.
Como era temprano, quisimos seguir nuestra salida. Si les dije que hay un sólo restaurant en Gore, que cierra 11pm un sábado, imaginen la cantidad de otros lugares que puede haber para salir. Fuimos a parar al famoso bar de Gore, conocido localmente como lugar de peleas, apuestas y farmers. Como la noche estaba en pañales, pensamos entrar a ver si estaba tocando alguna banda o que. Ay, chicos! que error!!!
Entramos y todo, TODO el bar supo que no éramos de Gore, de Southland o siquiera de Nueva Zelanda. Para que entiendan, era como "Sex and the City visita Dinamica Rural". Cuatro boludas con taco, maquillaje, y carterita (sisi... carteritas) entran a un bar donde la gente está de ojotas, short de rugby y la misma remera que usó para ordeñar. No sé como no nos pegaron. Nos carcomía la vergüenza, pero nos daba más vergüenza irnos. Así que nos acercamos a la barra, y para sorpresa del barman que pensó que le íbamos a pedir un Apple Martini, nos pedimos unas cervezas. Caminamos hasta una mesa cercana, y cuando nos acomodamos el resto del bar volvió su mirada al partido de rugby que estaban dando en la pantalla gigante.
Si bien nuestro plan era beber la cerveza y llamar para que nos fueran a buscar, nos sorprendieron un par de farmers que se acercaron a nuestra mesa a beber con nosotras. Conversamos con ellos sobre su mundo: vacas, inseminación artificial de vacas, tambos, tractores... Si bien nos reimos bastante, a la décima vez que les tuvimos que responder a los mismos farmers donde vivíamos, que hacíamos y escuchar sobre como se arregla un tractor, decidimos hacer la llamada, y que nos fueran a buscar.
Para la próxima hemos decidido salir en otra ciudad... o por lo menos llevar bosta de vaca en la cartera para usar y pasar desapercibidas.
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29/11/10
Dedo´s update
Para todos aquellos que se preguntaban si aún tengo 10 dedos en mis manos, les paso a explicar. A noviembre de 2010 esto es lo que opinaban familiares, amigos y jefes:
A mediados del mismo mes, el dedo comenzó su curación tras perder trozos de piel, cual callo de pie. A casi horas de comenzar el mes de diciembre, tengo el agrado de comunicarles que mi dedo está totalmente sano, recuperó su movilidad y color habitual, y también su humor característico.
Si bien cuando hace mucho frío se torna pálido y violáceo, espero que para el próximo invierno esté totalmente rehabilitado y no me dé esos dolores de cabeza (y dedo) que lo han caracterizado.
Desde aquí agradezco a todos aquellos que se han preocupado por mi dedo, han dado sus diagnósticos, y especialmente a la industria kiwi de ibuprofeno por sus ofertas de 96 pastillas en frasco a precio tan accesible.
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23/11/10
Es un vicio
Hace un par de fines de semana atrás hemos adquirido un nuevo vicio. Ahora los sábados a la mañana nos despertamos tempranito, agarramos el auto y nos vamos a las "garage sales" (ventas de garage) de Gore. A veces el trámite empieza antes, el viernes previo, cuando con los clasificados del diario en la mano y Google Maps en la compu buscamos la ubicación de las casas que tienen sus bienes innecesarios en oferta.
¿Como funciona una garage sale? Simple: el dueño de casa pone todas sus porquerías innecesarias, o que ya no usa, o que nunca usó, en mesas o estantes de su garage y le pone una etiquetita con el precio. A partir de la hora anunciada (por lo general 9am) los adictos como nosotros pasamos, levantamos las cosas, las analizamos y pagamos chirolas por cosas que seguro nos son innecesarias.
Así hemos comprado: un molde para pan de plástico, en caja original, de los años 80 a $1; una conservadora con manta polar de camping completa a $5; un libro de recetas de los 80 a $0.50; una tablita de madera con divisiones por $1; un libro de plantas a $3; y demás pavadas a precios que no superan los $5 (precios expresados en dólares kiwis).
El tema también es ir y transportarse en el tiempo. Encontrar no sólo cosas a precios irrisorios, sino objetos que son kitsch o que nos recuerdan otras cosas. He visto jarras Tupperware de las primeras, de plástico rugoso y duro, que me recordaron las meriendas de mi infancia en la casa de mi vecina. O adornos de cobre (o algo así) que me transportaron a la casa de mis tíos. Y después hay objetivos: yo quiero encontrar copas de vino de buena calidad (sólo vi unas tipo brandy, de cristal a $5 las cuatro), cosas de cocina, muebles, decoración y más libros. Juan quiere herramientas y esas pavaditas de hombres.
Cada sábado es como una búsqueda del tesoro, mezclada con "Volver al Futuro", las estaciones y objetos de iniciativa Dharma y un mercado de pulgas.
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18/11/10
Frutillita
En el tambo empezó la época de inseminaciones. Hablando en criollo para la gilada como yo, es así: las vacas tuvieron sus vaquitas, así que ahora que se las “embaraza” nuevamente. A todas. Así el próximo año hay más vaquitas, y entonces se vuelven a embarazar para que haya nuevas vaquitas... y así por los tiempos de los tiempos.
Esto es inseminar... así se hace
A nuestro campo va una chica/señora/mina que por su pelo colorado, su gorrita y sus pecas me recuerda a Frutillita. Para aquellos que no han conocido a Frutillita (ya sea por edad o porque su infancia la pasaron en un espacio aislado del mundo) les cuento que era una niña muy dulce que vivía con otras niñas frutas en algún lugar fantasioso y horneaban pasteles y bla bla bla.
Por si no la conocés, esta es Frutillita. Es una niña dulce que fue furor en mi infancia.
El tema que es que está mujer es Frutillita después de desayunar cianuro. Es mala mala mala. Tiene una hermosa y delicada voz de pito como la que tengo yo, con la cual grita órdenes indescifrables en medio del caos del ordeño y la máquina. Está siempre seria y quiere hacer todo a las apuradas.
Para colmo, llega 20 minutos antes de lo que debería llegar, así que cuando empieza a inseminar estamos todavía ordeñando, y asusta las vacas, y las vacas se corren, y las pezoneras (que son las cosas con las que se les saca la leche a las vacas, malpensados!) se caen, y las vacas se cagan y todos, todos, TODOS, nos enojamos.
Smith no está porque en esta época él insemina vacas en otros campos. Por que si la viera, les puedo asegurar que le mete todo los pasteles que horneaba por donde ella mete las manos en las vacas.
Esta es la nueva actividad de Frutillita, después que el negocio de los pasteles se fundió. Tomá... te cagué la infancia! Ahora te acordarás de esto cada vez que hablen de Frutillita.
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11/11/10
La oficina
Les voy a contar en que se basa mi trabajo en la oficina.
El diario tiene Periodistas que recorren las calles, escuchan la radio policial y van por varios lugares buscando noticias. Suena ser un trabajo sencillo, pero en un lugar donde no pasa casi nada, es difícil. Y a veces se tienen que comer un viernes a la tarde después del trabajo en la inauguración de un centro de tejido. O estar un domingo temprano en una exposición de ovejas. O entrevistar a señoras que recaudan fondos para plantar flores en las veredas. Y no hay fotógrafos. Las fotos las hacen los periodistas mismos... y se nota. El fotoperiodismo no es muy exitoso aquí.
Pero yo no hago eso.
Hay un Departamento de Ventas que se encarga de encontrar potenciales clientes, o mantenerlos. Conversan con ellos, le aconsejan espacios publicitarios o les informan de secciones especiales a publicarse. A veces, cuando hay eventos (como el de la exposición de ovejas), recorren la zona para buscar gente que quiera publicitar cerca de esas notas. Por mail o por teléfono coordinan tamaño de avisos, textos, repetición de avisos. Si quieren agregar fotos (de ellos o de productos) y no tienen, a veces van hasta el negocio y sacan fotos. Después pasan todo en limpio en una orden de aviso y se lo pasan al grupo de Publicidad.
Tampoco trabajo ahí.
El grupo de Publicidad se encarga de los avisos, los clasificados, los fúnebres, los encabezados a color, y demás cosas gráficas. Ellos toman las imágenes borrosas que sacan los de Ventas y hacen lo imposible para que se vean bien. O les sacan el fondo para que no vean que las lujosas joyas de casi mil dólares se fotografiaron sobre la alfombra de la joyería. O buscan imágenes en un banco de imágenes pagos para publicitar una fiesta de niños.
El grupo de Publicidad hace encabezados a color para que en la página de la exposición de ovejas los hermosos avisos que hicieron a tal fin resalten y para hacer más atractiva la completa cobertura de los Periodistas.
El grupo de Publicidad juega al Tetris con decenas de clasificados y avisitos para que la página de clasificados tenga coherencia y se pueda leer... de alguna forma.
En este último grupo si estoy yo. Y me encanta!
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8/11/10
¿No odias cuando te hacen esto?
Tengo una historia MUY graciosa que me involucra a mí, un cuatriciclo, una alambre que no vi, un terreno con pendiente pronunciada y una vaca.
Pero es muy difícil de contar, así que si tengo tiempo y ganas les cuento.
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5/11/10
Diversión para todos los sectores económicos
Aquí estoy. Mi dedo no se hinchó hasta matarme, ni morí ahogada en una montaña de bosta, ni me deportaron por seguir cenando luego de las 18hs.
Nada de eso. Tengo el agrado de informarles que desde hace unas semanas soy la nueva diseñadora del diario local.
Si... el de los gatitos rengos en la pata.
No... no todos los avisos son para gatitos rengos.
Luego de una entrevista relajadísima (ya que días antes había tenido una donde hablé como Apu y me auto eliminé por eso) donde reímos sobre mi dedo mocho, mi trabajo con vacas, mi nivel de inglés y por respuestas que ambas partes consideramos que eran más ideales que realistas (como por ejemplo que pensaba sobre el trabajo en equipo), me ofrecieron el puesto. Y por lo que le dijeron a mi teacher (a la cual llamaron ya que la puse como referencias), esa entrevista relajada, donde nos reímos y parecí natural, más un portfolio que les encantó, los hicieron elegirme como la candidata ideal. ¿Qué tul?
Es un trabajo part time, por lo que trabajo solo lunes, miércoles y viernes de 8:30 a 17:00. Estoy cubriendo una licencia por maternidad, y por ahora tengo un contrato a prueba por tres meses, al cual se le sumará uno por 9 meses más.
Aún así sigo con mi trabajo de Clark Kent (no porque sea periodista, sino porque es para esconder mis superpoderes diseñísticos) cada 15 días, para poder financiar mi inminente viaje a Argentina y para poder invitar un asado a un selecto grupo (ya que por lo que cuentan, es carísima la carne).
Así que alégrense no sólo por mi, sino por ustedes también: además de anécdotas de vacas, tendrán anécdotas de oficina. Diversión para todos los sectores económicos!
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Yo
1/10/10
Comandos de voz
Empezó Calving season y el trabajo es arduo, los días largos y las cosas por hacer parecen infinitas. Los ánimos generales colapsan, los malhumores afloran, los tonos dejan de ser amenos y el cansancio vence a veces el autocontrol y la paciencia.
Eso es sabido por todos, por eso yo creo que Kareen y Smith releyeron el manual del argentino. Sabiendo que se venían tiempos difíciles, los patrones decidieron repasar las unciones y comandos de sus empleados, y tomaron notas.
Esa es la única explicación lógica al uso en exceso de “thank you” y “please” durante el trabajo en la farm. Seguro que en el manual hay algún capítulo tipo “Frases mágicas” o “Usando su empleado con comando de voz” y de ahí sacaron eso... sería algo así:
"El argentino responde fácilmente a los comandos de voz. Ante una frase pronunciada en inglés, el argentino efectuará la acción requerida. Para un mejor resultado, y evitar dañar el sistema sensible, emplee la frase “please” al final de la oración. De esta forma, el argentino sabrá que se ha terminado el pedido y que Ud. lo está tratando como un par, no hiriendo así su ego nacional característico."
"El argentino disfruta de las recompensas. Ante una acción realizada exitosamente, dígale con tono suave “Thank you”. De esta forma, su argentino sabrá que Ud. está conforme y agradecido con el resultado, y no herirá su ego nacional característico. No trate de reemplazarlo con galletas, ya que se dará cuenta de la trampa."
Pero como algunas personas que incorporan palabras nuevas a su habla, a veces el uso es no el más correcto. O quieren usarlas para amenizar frases y así no suenen tan impuestas. Entonces, terminan diciendo “please” para pedidos que son meros pedidos, y “thank you” por las pavadas más pavas.
Ejemplo 1:
Dale de comer a esos terneros y cuando termines prepará los baldes así alimentamos a los que están en los corrales del otro lado de la calle – Dice Kareen con voz normal mientras alimenta a otros terneros, y carga una bolsa de 10kg de alimento balanceado.-
Please! – agrega, 5 segundos después, nerviosa, como si yo fuera a patearle los terneros, pincharle las ruedas de la camioneta y matar al último kiwi (animalito) del país por la ausencia de la palabra en una orden leve y tranquila como esa.
Ejemplo 2:
En ese balde dejo el agua y ahora traigo el otro – digo, mirando un pájaro que pasaba volando.
Thank you!- dice Smith, sonriente, como si le hubiera ordeñado todas las vacas o hubiera encontrado la forma de que entendiéramos inglés.
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27/9/10
Calving Season. Saldo: 1 herido
Les voy a contar que me pasó, pero no crean que porque no puedo hacer un escándalo mediático me invento estas cosas para llamar la atención. Juro que es verdad, que ha sido inesperado y que, como siempre, sólo me podía pasar a mí.
Me esguincé el dedo medio de la mano derecha y es probable que tenga tendinitis. Si... así es: no podía salir de la calving season ilesa. Venía bárbaro, sin abuso de diclofenac, sin gripes, si nada. Y ZAS!, me destrozo la mano. A todo esto se le suma que me pusieron una férula (o como se llame) en dicho dedo, metálica, que tranquilamente puede usarse para un brazo por su tamaño. Parezco la novia de Robocop.
Hacía 4 días que venía con mucho dolor en esa mano, y de a poco mi dedo medio empezó a hincharse y a inclinarse hacia el lado de los colores fríos. Para los que no son diseñadores les cuento que los colores fríos son azules y violetas (entre otros). El dolor se tornó insoportable. Juan improvisó una férula con pedazos de una tarjeta telefónica y cinta de tela. Si bien eso calmó el dolor, pedí ir al médico para que me dijera si había que amputar o podía trabajar.
El miércoles a la tarde, entre viento y granizo, Juan me llevó al hospital. Allí una enfermera de la guardia me miró el dedo, pronosticó que podía ser esguince o quebradura, sacó la férula casera y me unió los dedos medio e índice con cinta de tela y una gasa en el medio y me dijo que al otro día viera a un doctor y me sacara una placa para descartar o corroborar una quebradura. Y que tomara ibuprofeno. Y que no sabía que podía ser. Así que me fui a casa con un pedorro rejunte de dedos, que estaba destinado a juntar mugre, y Juan diciendo “mi férula era mejor”.
El jueves cerca del mediodía volvimos al hospital. Me atendió otra enfermera, que repitió las mismas preguntas, y me dijo exactamente lo mismo que la enfermera del día anterior. Luego apareció el doctor, que por suerte era ruso. Si dije “por suerte era ruso”, de Rusia. Y lo digo porque por su acento y forma de hablar se le entiende mejor que a un kiwi. En fin... tocó el dedo, preguntó las mismas cosas (a las cuales yo ya sabía que responder) y descartó la quebradura, dando el diagnóstico que he dicho antes. Tratamiento: férulaXL, ibuprofeno 3 veces por día, y trabajo de oficina por 5 días (elegante forma de decirle a los dueños de la farm que no podía hacer trabajo de farm), nada de levantar peso o usar la mano derecha.
La frutilla del postre: esos 5 días coinciden con el fin de semana que tengo que cubrir a Esteban, por lo que entre el mal tiempo y mi ausencia a mi pobre Juan le espera un fin de semana eterno.
Está buena la férula, porque te la podés sacar y usar de banquito o de mesa.
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